miércoles, 6 de agosto de 2008

Te tengo... y no te tengo.


No entiendo de lógicas ni de medidas.
Soy presa de mis impulsos y sufro de la agonía que me produce tu indiferencia.
De tenerte en mis labios por un tiempo y de estar en tus brazos a pasar de inmediato a mi cruda soledad.
De aferrarme a tu pecho sin pensarlo y de perderme en tus ojos sin dudarlo.
De quererte sin quererlo de jugar a tu juego de quemarme con tu fuego y es también haber sentido que te odie algunas veces.
Vaity*

2 comentarios:

Fanny. y .Sol dijo...

Creo que el impulso del amor hace que nos guiemos sin medidas, y eso... eso inexplicable que brota del corazón da cuenta de la magia de lo real del encuentro.

Es triste y desoladora la indiferencia, porque obliga a la soledad...
asique creo que el odio puede excusarse,
puede llegar a comprenderse,

y porque no
detrás de la máscara del olvido resignado?

Un beso grade vaitita!

Sol

Menta dijo...

Y pasa frecuentemente...caes una y otra vez hasta que no digas,basta!.

Saludos.

Menta